dissabte, 23 d’octubre del 2010

Tiempo de cambiar

Qué es demasiado? Demasiado tiempo, demasiadas preguntas, demasiadas ganas, demasiado poco.
Sentir o vivir demasiado no es nada malo,pero el miedo a todo lo que puedes llegar a sentir y vivir es lo que siempre hace que todos esos demasiados se hagan insoportables, que se acentúen hasta que ya no puedas soportarlos y todo acabe desembocando en amargo rechazo.
Y por qué tienes miedo? Dirán algunos, no? Pero esa no es la cuestión. Hay veces que en la vida tienes que sentarte unas horas contigo mismo, reflexionar sobre tus últimos actos, sobre tus últimas decisiones, sobre tus últimos años. Y así es como he llegado a muchas conclusiones que me han hecho ver que hay muchas cosas por cambiar.
Siempre he creído que era mejor no abrir la boca ante ciertas preguntas, no abrir los ojos ante ciertas situaciones, todo siempre para sentir un poco menos, para que todo fuese más sencillo. No es mejor callar algo que para ti tiene sentido que discutir hasta hacer que lo pierda? No es mejor vivir un poco distanciado de todo que sufrir por haberte acercado demasiado? Esas siempre habían sido mis preguntas y respuestas favoritas. Demasiado cerca? Fuera. Demasiado cariño? Adiós. Demasiadas preguntas? Hasta pronto. Con todo,familia,chicos, amigos, deporte...me daba igual. Había ciertos límites, y quién los cruzaba demasiado rápido se daba cuenta de que yo no estaba preparada para ir a ese ritmo.Y claro,fracaso tras fracaso hace que al final uno no quiera ni oir hablar sobre la palabra exteriorizar.
Pero las cosas han cambiado. Los límites se han difuminado, las preguntas ya no escuecen tanto y las respuestas no tienen porqué ser monosílabos. Que todo es cuestión de tiempo siempre lo he sabido, pero ahora me doy cuenta más que nunca que también es cuestión de esfuerzo. Para alguien hermético es muy (pero que muy muy muy) difícil abrirse, compartir, ser más social aunque no se requiera. Pero una vez consigues abrir las puertas unos milímetros el aire se vuelve algo agradable, menos peligroso. Ya no hay que estar 24 horas al día en cuarentena. La gente de tu al rededor, esa familia y amigos, lo agradecen,ven que el esfuerzo que ellos hacen es mútuo. No puedes esperar recibir sin haber dado antes.
Sé que no es fácil, he hecho cosas, he pensado y dicho cosas de las que no estoy nada orgullosa. He sentido demasiado dolor, demasiada tranquilidad, demasiada emoción, demasiadas ganas de gritar...Todo sin ser capaz de compartirlo. La inseguridad es (porque lo sigue siendo) la reina del baile. Vienen tiempos difíciles, tiempos de esperanza, tiempos de desesperación, tiempos de sonreír porque todo es fácil y bonito y tiempos para demostrar la dureza que hay dentro de cada uno. Y qué? Me he odiado hasta la saciedad por las cosas que he pensado, me he odiado por las cosas que he hecho, pero lo que tengo muy claro es que a partir de ahora no me odiaré ni un minuto más por las que no he hecho.

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