Las mil maravillas de este mundo siguen fascinándome. Los colores que descubro en medio de la calle o el saber que realmente hay ballenas azules ahí afuera . La gente que me quiere y a la que quiero más de lo que soy capaz de demostrar. La música que descubro y las páginas de a saber cuantas historias me quedan por descubrir. El recordar la rítmica y el tener ganas de llorar por ella. El reírme de él solamente para seguir viendo esa sonrisa que se le escapa por las comisuras de los labios. El saber,el tener clarísimo que voy a patearme todo el mundo (porqué tengo realmente claro que lo haré). Los conciertos y la tremenda sonrisa que me arrancan, el comprobar que la música en directo me hace muy feliz. Ah, e ir en coche también, desde pequeña adoro ir en coche. Ver series y películas nuevas y ser tan idiota de obsesionarme con Anakin y Padmé. Achuchar animales, impedir como si de una tragedia griega se tratase que alguien mate un mosquito.
Y aún así, aún saber todo esto y ser 100 % consciente, de apreciarlo y valorarlo más que nadie e incluso encorajar al resto para que vean que la vida es verdaderamente bonita, siento que hay un hilo del cual pendo. Y lo peor es esta continua sensación, la cual no hace más que recordarme que voy a romperme con él, viendo como cada día aparecen nuevas facetas de mi que cuanto más recurrentes son más las/me odio