Incluso las veces que disfrutaba de la compañía de sus amantes favoritas,Peter se sentía vacío. Había algo en su pecho,algo fuerte y pesado, que no dejaba que el aire llegara bien a sus pulmones.
Lo más curioso de todo es que Peter tenía la vida perfecta; una mujer fuerte e independiente que le hacia sentir que la vida podía llegar a valer la pena cuando le das una oportunidad, tres hijos sanos, amigos que le adoraban, un gran trabajo, un hogar precioso,una casa en la montaña, dos coches,y toda esa clase de comodidades por las que muchos matarían. Y eso sin contar además que su hinchada cuenta corriente le permitía gozar de la compañía de las más hermosas jovencitas de la ciudad cada vez que él quería.
Y todo y con eso, Peter no se sentía realizado. Lo había probado todo: la pintura, la fotografía, restaurar muebles, clases de Yoga ( con una bellísima profesora particular que hacía sus clases más amenas, obviamente), jugar a paddle con sus colegas de la oficina, hacer submarinismo y unas cuantas sesiones de escalada.Incluso había hecho un curso de alemán a distancia.
Sus días eran intensos. Se levantaba pronto,iba a correr con su gran mastín de los pirineos, se iba a la oficina a hacer un trabajo que, además de dársele bien,le encantaba, y cuando volvía a casa hacia el amor con su mujer ya que seguían tan enamorados como el primer día. Los domingos jugaba con sus hijos a baloncesto en la cancha cerrada que tenían,y por la noche se tomaba alguna copa con los vecinos.Todo era feliz y tranquilo. Y aún así...nada. Absolutamente nada le hacía sentir la más mínima satisfacción. Sonreía porqué con los años había aprendido que era más fácil fingir una cálida y tierna sonrisa que intentar explicar porqué apenas podía levantar la comisura de los labios.No se sentía solo, sabía que jamás le faltaría el apoyo de su esposa ni el cariño de sus hijos y amigos. Sabía que podía expresar lo que quisiera en voz alta ya que todos y cada uno de ellos le respetaban profundamente.
Y todo y sabiendo eso el vacío de su pecho no se marchaba, al contrario, cada vez le pesaba más. Era una sensación horrible, ver que aunque todo fuera a la perfección, él se sentía indiferente.
Qué era lo que quería entonces? Podía tenerlo todo, podía comprar lo que quisiera e ir donde más le apeteciera. Tan solo tenía cuarenta y dos años y toda una vida por delante.
Qué es lo que le faltaba a Peter?
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada