Vivía en una habitación a oscuras, desde siempre. Era una oscuridad densa,de esa que al respirar puedes sentirla por todo tu cuerpo.
Pero estaba a gusto, qué más quería? Nadie la controlaba,nadie podía observarla de cerca, ni examinarla,ni mucho menos conocerla. Tenia todo su mundo allí recluido: sus libros,su familia,sus fotos y su música, sin hacerle falta nada más. De vez en cuando imaginaba paisajes llenos de luces turquesas y doradas,amaneceres fucsias, atardeceres púrpuras y un sin fin más de lugares por los que daría cualquier cosa por poder ver algún día. Pero era eso,imaginación,nada más.Ella seguía a oscuras, no podía comprender otra cosa que no fuese esa negrura.
Se dedicaba a tumbarse en el frío suelo (sí,le encantaba el frío) y a observar el alto techo,siempre recordando viejas vivencias, riéndose de si misma al imaginarse viviendo por voluntad propia.
Y un día, mientras seguía allí tumbada, ocurrió algo extraño. Un punto de luz dorada se abrió paso des del techo hasta ella,formando una fina linea, rozando directamente su pecho.Al principio se quedó helada,sin poder mediar palabra. Qué narices era eso y como se atrevía a romper sus altas barreras? Se indignó. Pero poco a poco,dentro del enfado, empezó a sentir algo diferente;era una extraña calidez, algo que le hinundaba el corazón de cosas desconocidas. Sintió algo distinto en ella, una libertad diferente, como si muchas cosas de pronto encajaran. Se sintió bien, así de simple. Se incorporó para así poder examinar bien la luz,pero esta se inclinó y siguió tocando su corazón, sin moverse de allí pero sin poder verla bien.No podía acercarse a ella sin desconectarse. Y sin saber por qué, a la chica le entraron ganas de llorar, algo le dolía.No entendía ese sentimiento que tan de pronto le había venido. La luz tembló, cada vez más débil, hasta que la chica empezó a llorar de verdad, y fue entonces cuando el destello de claridad se elevó,apartándose de la chica. Ella se quedó quieta,inmóbil. Había luchado muchisimo por no sentir nada parecido a todo aquello, a qué jugaba ahora?
La luz, cuando estaba a punto de tocar el techo tembló y,con toda su fuerza, explotó, derrochando y expandiendo claridad de una manera brutal, cegando a la chica que seguía tumbada en el suelo, sola; dejándola en una oscuridad todavía más profunda.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada