diumenge, 20 de juny del 2010

Últimas noticias

Siempre me he preguntado como clasificar a ciertos individuos. Sé perfectamente que está mal etiquetar a las personas, pero en este caso no estoy hablando de pecosos o gente gorda que pueda sentirse herida por su físico. Hablo de algo tan sencillo como que en nuestro día a día nos encontramos a las personas que son amables por naturaleza,a las personas oscuras,a las llenas de luz y esperanza,a las personas que aunque estén agotadas rebosan vitalidad... Hay un sinfín de tipos y variedades. Pero hay una clase de personas que no logro entender. No tengo nombre ni título para ellos, ya que carecen de todo significado para mi. Estas personas viven bien su vida; intentan no fijarse demasiado en los sentimientos y tan solo tratan de vivir su rutina de manera aplicada y correcta. Suelen ser responsables, capaces de ver lo que tienen que hacer aún cuando está a millas de que pase. Son duros por fuera pero tiernos por dentro, diles lo que quieren oír y sus ojos se nublarán. Pero claro,eso solo suele pasar de noche. La noche les ablanda, hace que los sentimientos estén a flor de piel. Ellos saben que son más vulnerables, que pueden quedar despojados de esa coraza que les suele caracterizar, pero aún así nos les importa. Pueden llegar a entender todo lo que les cuentas, cada sentimiento,cada pasión,cada error, cada fallo. Saben que en ese momento están mostrando lo más puro de su corazón y que puede que mañana se arrepientan,pero no les importa porqué es de noche. Como la luz puede cambiar tanto a las personas?
Ahora bien, que pasa de día? Cualquier rastro de sensibilidad queda escondido y bien borrado. Son duros, invencibles, absolutamente todo les da igual. Son malotes. No es que todo les de igual porque, como ya he dicho, son personas correctas y aplicadas que saben lo que tienen que hacer para no herir a nadie. Pero, como es obvio,no queda ni rastro de sus verdaderos sentimientos e intenciones.
Todo esto no es una crítica,me parece estupendo, de verdad. Siendo como soy no puedo juzgar a nadie por esconder sus sentimientos o ilusiones. Pero el problema no está ahí. El problema llega cuando estas personas se meten tanto en su papel que de pronto ni la noche les hace cambiar. Siguen siendo de acero, duro y frío. Les da igual tus sentimientos, prácticamente te piden que te los metas por el culo. El hacerse los duritos puede con todo y ni siquiera las caras de súplica les sirven.
Sé que estoy escribiendo mucho para una simple descripción de el típico chico malo, pero es que necesito decir una cosa que me quema por dentro: No tardaré nada en eliminar estas personas de mi vida. Una a una. No quiero nada de ellos; ni comprensión nocturna ni chistes a la luz del día. No quiero oír sus teorías baratas sobre vivir la vida de manera simple pero placentera. No quiero que cuando ellos quieran puedan decir lo que les dé la gana porque "todos sabemos como son". Y qué? Ya tienen disculpa ante todo por ser más sinceros que el resto? No me importa qué o quién os ha hecho así, hay cosas que dejan de tener sentido en el momento en que cruzas ciertos límites. Y lo diré aún más claro,podéis iros a la mierda. Todos y cada uno de vosotros, no me hace falta gente así en mi vida,ni ahora ni nunca.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada